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Ante el anuncio de la inminente salida del grupo Luksic del proyecto Alto Maipo, declaramos que de concretarse la intención, la tierra, la ciudadanía y la vida han conseguido un triunfo ciudadano que logro su primer objetivo.
En el año 2013, cuando entró el grupo Luksic al negocio de Alto Maipo, lo que hizo fue impulsar un megaproyecto hidroeléctrico que era inviable, pero que se había aprobado gracias a la corrupción y el trafico de influencias por la que hoy se hace llamar Nueva Mayoría.

Ese año nos juntamos con Jean Paul Luksic y le entregamos toda la información que habíamos reunido, le advertimos cuáles serían las dificultades técnicas y económicas con las que se encontraría si apoyaba el proyecto, pero no nos escuchó.
Cuatro años después, el tiempo nos dio la razón. En 2009 Alto Maipo se aprobó con un costo de 700 millones de dólares, el 2013 ese costo se había elevado a 2050 millones y en agosto de 2016 se anunció que el aumento podría llegar a un 20% extra, lo que agudizó su crisis.

¿Por qué sabíamos que aumentarían los costos? por todas las dificultades técnicas que presentaba el proyecto y porque no se habían realizado los estudios necesarios. Alto Maipo nunca hizo un estudio hidrogeológico de las rocas y eso ha provocado constantes inundaciones en los túneles y la pérdida de las maquinarias. Tampoco hicieron un estudio serio del terreno o la calidad de las rocas, y a medida que han ido avanzando los trabajos las explosiones y derrumbes han dañado a los trabajadores y puesto sus vidas en peligro.

Le advertimos a Luksic que era imposible terminar un proyecto como el de Alto Maipo en tan corto tiempo y que la experiencia internacional demostraba que las variables desviaban los plazos de ejecución entre tres y diez años.

Hoy el Diario financiero publicó que el atraso de las obras había puesto en riesgo el convenio con Aguas Andinas, para la utilización de las aguas del embalse El Yeso y que la empresa que esta analizando el sobre costo lo estima en un 50%.

Se lo dijimos pero siguió adelante. Hoy después de tres años de financiar parte de un proyecto que esta destruyendo glaciares, que borró del mapa humedales y bosques cordilleranos, que contaminó las aguas de los ríos y que llenó de polvo los pulmones de la comunidad que habita en los sectores de El Volcán, el Alfalfal y Los Maitenes, descubren que el negocio no es rentable y deciden retirarse asumiendo las pérdidas. Nos preguntamos ¿Cómo se asume y se devuelve todo lo que mataron?.

El corrupto gobierno de la nueva mayoría, encabezado por Michelle Bachelet, sabe cuál es el verdadero costo del proyecto pero ha decidido cerrar los ojos y ocupar las instituciones, financiadas por todos los chilenos, para cuidar los intereses de sus amigos empresarios; en especial de la familia Luksic, que se ha dedicado a saquear y a destruir  nuestros bienes naturales,  entregándonos a cambio contaminación, sequía y destrucción.

Hemos puesto numerosas denuncias en la Superintendencia de Medio Ambiente por los continuos incumplimientos a la Resolución de Calificación Ambiental, que ocurren a diario y que afectan a las comunidades aledañas a las obras y a los trabajadores, pero hasta la fecha no ha habido investigación ni respuesta. Solo hemos visto cómo con descaro los Ministros y el Superintendente del Medio Ambiente se han esforzado por esconder y sepultar cualquier antecedente que pueda amenazar la continuidad del proyecto.

En estos diez años de lucha, hemos intentado detener el proyecto golpeado las puertas de la Superintendencia del Medio Ambiente, la municipalidad de San José de Maipo, de la Policía de Investigaciones, de Carabineros y del Poder Judicial, pero siempre chocamos con la pared que significa el poder de la familia Luksic y Aes Gener.

En mayo de 2016, fuimos a Inglaterra y participamos de una reunión de accionistas de Antofagasta Minerals, ahí denunciamos que la minera estaba financiando un proyecto hidroeléctrico que amenazaba con dejar sin agua potable a la Región Metropolitana; la sorpresa fue para todos ya que quedó al descubierto que Luksic había firmado el convenio con Aes Gener, para financiar Alto Maipo, a espaldas de los accionistas.

El anuncio que ha generado reacciones durante todo el día en los medios de comunicación y en las redes sociales, solo viene a reafirmar lo que advertimos desde un comienzo “Alto Maipo es inviable”. Nos reconforta comprobar que siempre tuvimos razón y nos maravilla descubrir que el gran mérito de todo esto lo tiene la madre tierra y los ciudadanos conscientes, que ha sabido defenderse del ultraje y la ambición sin límite de los empresarios. Hemos escuchado su mensaje y le decimos que seguiremos luchando por la vida del cajón, sus ríos, sus árboles, sus animales y por la vida de todos los que dependemos de su agua.

Avanzamos, como siempre acompañados de quienes se movilizan en las calles, de quienes nos apoyan con el arte y la cultura y de todos aquellos que, de una u otra forma, se han sumado para detener ese proyecto irracional que se llama Alto Maipo.

Coordinadora Ciudadana No Alto Maipo
Santiago 19 de enero de 2016